Bernier afirmó que muchos padres prácticamente han delegado la educación de sus hijos a los vídeo-juegos, las computadoras y la televisión, dejando de lado la actividad física. "Con ese panorama vemos ahora que más de la mitad de los niños de Puerto Rico está amenazado por la obesidad", apostilló.
El programa estrella del organismo deportivo de Puerto Rico, contrario a lo que se espera de autoridades que invierten en la construcción de canchas, pistas o piscinas, la capacitación de técnicos o el entrenamiento de deportistas, está dirigido a la recuperación de los hábitos saludables de la población.
"Con este enfoque simple hemos pasado de las últimas páginas de los periódicos, donde generalmente están las secciones de deportes, a muchos otros segmentos de los informativos", añadió.
"Los gobiernos y los patrocinadores deben entender que si bien las medallas son importantes, tanto o más es la salud", dijo Bernier a EFE al margen de una de las sesiones de la duodécima Asamblea del Consejo Iberoamericano del Deporte (CID), que deliberó hasta hoy en Río de Janeiro con la participación de ministros y secretarios de los 22 países que componen la entidad.
El plan piloto en ejecución debe concluir en junio con los nuevos exámenes a los 300 jóvenes escogidos. "Si los objetivos se cumplen, como hasta ahora hemos detectado con los cambios físicos y los nuevos hábitos que vienen adquiriendo, entraremos en la fase de implantación permanente", manifestó.
Sin deserciones hasta el momento, el "SOS" estimula a sus participantes a través de premios en especie, que son obtenidos por la acumulación de puntos.
El alto cargo calcula que la implantación permanente del "SOS" en Puerto Rico debe requerir un presupuesto de entre 2 y 2,5 millones de dólares para atender a una población de 8.000 jóvenes.
El plan piloto viene funcionando con aportaciones de entidades privadas, evitando así cualquier impacto en el presupuesto oficial. 
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